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Otras obras de Auguste Rodin

No dirás eso esta noche, cuando estés en mis brazos... ¡y yo te ame!
No dirás eso esta noche, cuando estés en mis brazos... ¡y yo te ame!
¡Acaríciame, querido!... Toca qué fríos y duros están mis senos
¡Acaríciame, querido!... Toca qué fríos y duros están mis senos
La segunda tiene una abundante cabellera que brilla y se despliega en largas guirnaldas de seda
La segunda tiene una abundante cabellera que brilla y se despliega en largas guirnaldas de seda
Y es a esa a la que amo
Y es a esa a la que amo
Mañana, si los genios tienen a bien concederme la gracia de que tenga una mujer, en este patíbulo... haré de él un hombre...
Mañana, si los genios tienen a bien concederme la gracia de que tenga una mujer, en este patíbulo... haré de él un hombre...
Figura femenina desnuda sujetándose el pie izquierdo
Figura femenina desnuda sujetándose el pie izquierdo
Con gestos lentos y encantadores, Clara alisó el oro rojizo de sus cabellos
Con gestos lentos y encantadores, Clara alisó el oro rojizo de sus cabellos
Una espléndida criatura que había amado la víspera
Una espléndida criatura que había amado la víspera
No dirás eso esta noche, cuando estés en mis brazos... ¡y yo te ame!
No dirás eso esta noche, cuando estés en mis brazos... ¡y yo te ame!
¡Acaríciame, querido!... Toca qué fríos y duros están mis senos
¡Acaríciame, querido!... Toca qué fríos y duros están mis senos
La segunda tiene una abundante cabellera que brilla y se despliega en largas guirnaldas de seda
La segunda tiene una abundante cabellera que brilla y se despliega en largas guirnaldas de seda
Y es a esa a la que amo
Y es a esa a la que amo
Mañana, si los genios tienen a bien concederme la gracia de que tenga una mujer, en este patíbulo... haré de él un hombre...
Mañana, si los genios tienen a bien concederme la gracia de que tenga una mujer, en este patíbulo... haré de él un hombre...
Figura femenina desnuda sujetándose el pie izquierdo
Figura femenina desnuda sujetándose el pie izquierdo
Con gestos lentos y encantadores, Clara alisó el oro rojizo de sus cabellos
Con gestos lentos y encantadores, Clara alisó el oro rojizo de sus cabellos
Una espléndida criatura que había amado la víspera
Una espléndida criatura que había amado la víspera
No dirás eso esta noche, cuando estés en mis brazos... ¡y yo te ame!
No dirás eso esta noche, cuando estés en mis brazos... ¡y yo te ame!
¡Acaríciame, querido!... Toca qué fríos y duros están mis senos
¡Acaríciame, querido!... Toca qué fríos y duros están mis senos